Caponnetto Hueber. Diseñar los barcos que ganan la America’s Cup o el hidrotaxi que cruza París desde València
04 Nov 2020 /

Caponnetto Hueber. Diseñar los barcos que ganan la America’s Cup o el hidrotaxi que cruza París desde València

El diseño abarca muchas realidades. Puede que el gráfico o el industrial sean las más fáciles de comprender. Pero hay otros, aunque su visibilidad rara vez alcance la esfera pública. Es el caso del diseño conceptual que, lejos de ser el título de una asignatura universitaria, cuenta en su haber con compañías tan potentes como la internacional Caponnetto Hueber. Diseño conceptual, marino y de arquitectura naval, donde el software empieza a sustituir a las costosas pruebas en canales artificiales.

2020-BoatShow-Caponetto-Hueber-13

Esta empresa fue fundada hace unos pocos años por Mario Caoponnetto y Francis Hueber. Se dedica a algo tan abstracto como el “desarrollo y uso de la dinámica de fluidos computacional”. En los ordenadores de los siete ingenieros y arquitectos navales instalados en la base del Victory Challenge de la Marina de València, la imagen más habitual es la de una pantalla en blanco llena de números y fórmulas u otra opción más estimulante: barcos en 3D pintados con colores primarios. Colores que significan fricción de agua, viento o indican fluidez y diseño óptimo.

2020-BoatShow-Caponetto-Hueber-05

Nos interesa la innovación social. Creemos que el transporte marítimo, que supone el 90% de todo el tráfico, ha de vivir un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad.

Caponnetto Hueber trabaja desde el software específico para diseñar todo tipo de naves acuáticas sin entrar en el agua. “Hace unos años, necesitábamos realizar las pruebas en un canal de 400 o 500 metros. Prueba y error a partir de cálculos, pero metiéndonos en el agua. Ahora, hemos desarrollado proyectos como el Seabubble durante seis meses y en València. Todo por ordenador. Hemos llegado a las pruebas finales en Ginebra, Suiza, y los únicos problemas que tuvimos fueron con las baterías, no con el diseño. Estaba perfecto”.

El Seabubble quizá sea el ejemplo paradigmático de lo que es capaz de hacer esta compañía: un hidrotaxi que lleva unos meses probándose en el río Sena de París. Una oportunidad para el transporte con 0 emisiones de dióxido de carbono, que haciendo uso del floating (elevarse sobre el agua y solo friccionar con el viento) puede revolucionar la manera de moverse en las ciudades con canales. “La estabilidad es total, es rápido y no contamina. Es un proyecto ganador”.

2020-BoatShow-Caponetto-Hueber-02

Mario y Francis ya vivieron cinco años en València, porque ambos son los responsables –desde el diseño de cuatro victorias en la America`s Cup, tras nueve participaciones. Eso es mucho decir en la fórmula 1 de las regatas, pero desde ese expertise ahora miran a otros ámbitos: “nos interesa la innovación social. Creemos que el transporte marítimo, que supone el 90% de todo el tráfico, ha de vivir un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad«.

2020-BoatShow-Caponetto-Hueber-07

"Estamos trabajando en los primeros buques de 0 emisiones y ya podemos crear reducciones del 50 al 70% de ellas”.

Los proyectos específicos de esta empresa la convierten en una de las contadas corporaciones dedicadas a la ingeniería, arquitectura y diseño naval de alto rendimiento ecológico. Pero su posición entre los más exigentes dentro de ese ámbito tan concreto no es casual: es la consecuencia de 20 años cruzando ciencia, tecnología informática y diseño para los proyectos más exigentes. Mario Caponnetto es el autor de las mega alas que ahora definen la competición de la America’s Cup.

La decisión junto a su socio Francis Hueber de apostarlo todo a la sostenibilidad, ahora, “se relaciona con nuestra madurez, con nuestra edad. Estamos convencidos de aportar algo más allá del deporte de alta competición. También es posible por la madurez de la tecnología, que ahora puede acumular datos y crecer desde el machine learning”.

La herencia de las ediciones 32 y 33 de la America’s Cup, celebradas en València, también incluye una serie de equipos de élite. Deportivos, de ingenieros y arquitectos navales, pero como en el caso de Caponnetto Hueber, de diseñadores conceptuales en un mercado reducido pero de grandes presupuestos. Con la vista puesta en la aportación social que se puede derivar del cambio de paradigma ecológico en el transporte marítimo, Hueber es optimista: “es un sector muy conservador, pero llega tarde y la presión pública y de las instituciones nos aboca a una revolución en los próximos años. Tiene que cambiar”.

Para ello, por cierto, tratarán de que las inversiones europeas en la reconstrucción de la economía post-Covid sean diferenciales y les permitan investigar y aplicar de forma acelerada.

Caponnetto Hueber ya desarrolla el transporte marítimo del futuro desde València.

Ese es el escenario para el que se trabaja en una de las empresas en la que será Capital Mundial del Diseño en 2022. Un cambio de paradigma en el diseño de las naves, desde la alta competición al hidrotaxi para unas pocas personas. También, para los grandes buques de transporte que se diseñan hoy sobre las pantallas blancas, llenas de números y fórmulas, y azules, más inspiradoras, con unos barcos en 3D pintados de colores primarios.

Desde el cálculo y la proyección científica a partir del diseño, Caponnetto Hueber ya desarrolla el transporte marítimo del futuro desde València.

¿Quieres recibir nuestras noticias?