King Marine, o quién firma los barcos más exclusivos del mundo
06 Nov 2020 /

King Marine, o quién firma los barcos más exclusivos del mundo

Las crisis son una oportunidad. La idea puede parecer meliflua si se digiere entre las urgencias de un presente en llamas, como el de la Covid-19. Pero esa “ruptura”, que es lo que significa crisis, supone una inflexión inevitable que puede disparar una vida o un proyecto hacia arriba o en picado. Sobre cómo afrontar el fin de una era, como la desaparición de toda una cartera de clientes, sabe mucho King Marine.

Astilleros e ingenieros navales, sortearon el ‘corralito’ argentino de 2001 exportando su know how. Así, preguntaron qué hacer al arquitecto naval Santiago Lange y gracias a esa pregunta, sin rumbo cierto, dieron con Agustín Zulueta (el español más internacional en el mundo de la vela). En pocos pasos más, su fábrica de mástiles y su experiencia se trasladaron a Europa, con base en València.

El viaje definitivo tuvo lugar el 12 de agosto de 2005. Un jovencísimo Pablo Santarsiero y Gabriel Mariani asentaban su vida en la que será Capital Mundial del Diseño en 2022. El segundo de ellos, es miembro de una familia de boat builders y propietaria de la mayor parte de King Marine. Desde aquí, aprendieron rápido para enfocarse a nuevos mercados, con una suma creciente de encargos y surfeando la ola de crecimiento derivada de las ediciones 32 y 33 de la America’s Cup en València. Ellos son los responsables de la construcción del barco del Desafío Español, pero también del último Bribón del Rey Juan Carlos. Alta competición y clientes en la parte más alta de un mundo, por naturaleza, exclusivo.

Desde hace 15 años, València se ha convertido en un destino para CEOs y chairmans de multinacionales. La mayor parte de estas empresarias y empresarios con el dinero suficiente para encargar una nave de 50 a 100 pies, tienen a King Marine en órbita. Y por eso, dos familias de argentinos se han convertido en los embajadores de la ciudad para una suma de apellidos ilustres. Pueden hacerlo porque, 15 años después, siguen enamorados de ella: “He viajado mucho y he tenido esta conversación a fondo con distintos expertos: España no es consciente de la buena red de infraestructuras que tiene, en parte por la incorporación tardía a la Unión Europea. Y no hablo solo de carreteras, sino de hospitales, centros educativos Y luego, València. Hay empresarios multimillonarios que pasan semanas o meses aquí, en la Marina, sin que nadie lo sepa. Es calidad de vida”.

Así lo piensa Gabriel, quien recuerda que para sobrevivir a la crisis de 2008, las decenas de ingenieros, arquitectos y diseñadores navales de King Marine abandonaron el mar durante unos años: “teníamos un expertise como pocos en el manejo de la fibra de carbono. Conocimos a una persona del sector agrícola que nos mostró cómo unos pulverizadores, con alas de 25 metros, estropeaban el 4% de la cosecha en grandes extensiones. Además, aquellos carros daban todo tipo de problemas. Ampliamos las alas con fibra de carbono, más resistentes, duraderas, ligeras y redujimos el porcentaje de cosecha perdida. Así nació King Agro, que salvó a la empresa cuando los encargos de barcos cayeron en picado”.

València se ha convertido en un destino para CEOs y chairmans de multinacionales. La mayor parte de estas empresarias y empresarios con el dinero suficiente para encargar una nave de 50 a 100 pies, tienen a King Marine en órbita.

Mariani recuerda que no pocos proyectos de barco (de 3 a 10 millones de euros sería un estándar para ellos) “dejaron de hacerse por cuestiones éticas y estéticas. Quien nos había hecho el pedido, tenía dinero, pero estaba despidiendo a gente y no podía permitirse estrenar una nave que vale como un jet privado”. King Agro revolucionó el campo rápidamente y la que posiblemente es la mayor multinacional del sector, con permiso de Bayer o Monsanto, se apropió comercialmente del invento: “John Deer nos hizo una gran oferta comercial. Años más tarde, compró King Agro, aunque mantuvimos las fábricas de Picassent y Buenos Aires. Sus directivos hoy son unos enamorados de València”. No es casualidad que esta empresa, con 180 años de historia y más de 60.000 trabajadores, presentara su nueva línea de productos en la ciudad con una inversión directa de varias decenas de millones de euros.

King Marine diseña barcos con un know how en el uso de la fibra de carbono como pocos. De hecho, pese a ser uno de los fabricantes de referencia de los barcos de regata más exclusivos, ha sido a partir de King Agro cuando su expertise se ha disparado: “con nuestra fabricación de barcos podíamos manejar unas pocas toneladas de fibra de carbono al año. Ahora nuestro volumen es de 400 toneladas de fibra de carbono por ejercicio, algo que pocas empresas pueden hacer en el mundo”.

La familia Mariani y los otros socios de King Marine (Santarsiero y Guillermo Pinzinibbio), fundamenta todo lo que hace en una visión apasionada del mar. Una obsesión sanguínea que ya atraviesa a tres generaciones. Defienden su origen argentino, donde mantienen factorías, pero la incorporación de València a sus vidas se evidencia hasta en la firma de su logotipo. También en su fábrica de Alginet, desde donde han salido algunos de los cascos y piezas clave de las últimas America’s Cup o los barcos de la Vuelta al Mundo con los que compitió Telefónica.

Desde su fábrica de Alginet, han salido algunos de los cascos y piezas clave de las últimas America’s Cup o los barcos de la Vuelta al Mundo con los que compitió Telefónica.

Los encargos son tan particulares que su lista de clientes es altamente confidencial, aunque sabemos que algunos de los responsables de las grandes tecnológicas estadounidenses pasan por València desde el más absoluto anonimato. “Quien nos encarga un barco de varios millones de dólares, busca algo de evasión y una experiencia gratificante.

Y no puedo decir que hayamos descuidado la ingeniería o el diseño, porque nuestro expertise es tan concreto, que incluso tenemos una capacitación interna. Una capacitación única que nos mantiene al máximo nivel de exigencia internamente. Pero también hemos comprendido que nuestros clientes requieren de una experiencia gratificante. Lo habitual era, hasta no hace tanto, que quien encargaba el barco no se enterase del proceso. Eso ha cambiado. Nuestra fábrica tiene suelos blancos y es casi una sala de exposiciones. El control de la producción hace que València se convierta en un enclave idóneo, donde pueden venir a ver la evolución. Además del reporte habitual y mensual que enviábamos, ahora realizamos un video de la evolución del proyecto. Quien encarga, más que nunca, vive la construcción como experiencia intensa en la que se enamora del proceso”, cuenta Gabriel.

Mariani celebra la Capitalidad Mundial del Diseño como una oportunidad para estar en el foco: “nosotros, humildemente, pero con clientes muy exclusivos, hacemos un gran esfuerzo porque vengan aquí. Es una ciudad que, a menudo, no tienen referenciada. Una vez la conocen, quieren volver siempre que pueden. Basta con mirar ahora mismo a la Marina y ver algunos de nuestros clientes que pasan fondeados semanas aquí. ¿Por qué no iba a pasar lo mismo con prensa o prescriptores internacionales?”.

King Marine seguirá diseñando hasta la capitalidad de 2022 algunas de las naves más avanzadas en la élite de la arquitectura e ingeniería naval por encargo. Conscientes de la crisis económica de 2020, reinventándose a toda máquina en un ámbito estratégico: la sostenibilidad y el cambio de paradigma en la energía para este tipo de barcos.

Mariani celebra la Capitalidad Mundial del Diseño como una oportunidad para estar en el foco: “nosotros, humildemente, pero con clientes muy exclusivos, hacemos un gran esfuerzo porque vengan aquí.

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