Entre tarongers: el proyecto donde el diseño recupera un espacio desde su historia
07 Dic 2021 /

Entre tarongers: el proyecto donde el diseño recupera un espacio desde su historia

“Entre tarongers” es un proyecto del Ajuntament de Vila-real y la  Escuela de Arte y Superior de Diseño de Valencia y Castellón impulsado en colaboración València Capital Mundial del Diseño 2022 donde se ha recuperado, desde el diseño del espacio, el hall del Espai Jove con una zona de intercambio de libros “bookcrossing”

Vila-real es tierra de naranjas, de cerámica, de emprendedores, de gente que ha sabido reinventarse continuamente para darse a conocer al mundo. Ya lo era así en el siglo XIX, cuando desde los almacenes de delante de la estación de trenes, almacenaban, etiquetaban y distribuían naranjas a toda Europa. Su manera de diferenciarse, de darse a conocer en el mundo y de marcar la excelencia del cítrico valenciano, era a través de las etiquetas y carteles gráficos publicitarios que las acompañaban. Etiquetas que artistas y diseñadores -en ese momento no se llamaban así- dibujaban a escondidas en las noches para que nadie les reconociera. Pocas muestras quedan de aquellas etiquetas que hicieron famosas las naranjas valencianas en el mundo y que fueron todo un referente en el exterior.

Esos carteles y esas etiquetas, así como la historia que existe detrás del Espai Jove de la localidad, uno de los almacenes de Vila-real con una arquitectura más destacada, fue el punto de inicio del proyecto de diseño de Beatriz Pastor, Laila María Lahmami, Anabel Abargues y María Giner, alumnas de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Valencia y Castellón. El proyecto, coordinado por Marina García-Broch y Edurne Zubiría, ha sido un encargo del Ajuntament de Vila-real, con el objetivo de generar un espacio de recuperación del hall del Espai Jove para los jóvenes del pueblo como para el resto de los ciudadanos. 

 

“Entre tarongers” es una zona de bookcrossing (punto de intercambio de libros) que recupera la historia del espacio, punto de envase de naranjas y distribución, para hacerlo con libros. Libros que cada uno puede coger o dejar libremente, en un lugar recuperado y con un proyecto de interiorismo que reflexiona sobre las raíces del lugar. Madera, naranjas y libros conforman este espacio que cuenta, además, con una colección de etiquetas de la época donadas por los coleccionista y expertos Rafael Llop y Oscar Escrig. Las cajas, hechas a medida para el proyecto, Ignacio Renieblas de la empresa Esdecajón.

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