Metatrón, la obra audiovisual que combina geometría y música
30 Nov 2021 /

Metatrón, la obra audiovisual que combina geometría y música

El pasado día 16 de noviembre, los asistentes a la presentación social del programa de World Design Capital Valencia 2022 pudieron disfrutar por vez primera en València del Metatrón: un experimento entre música, imagen y matemáticas creado por el diseñador Pepe Gimeno,  en colaboración con el animador Carlos Cueto y la compositora  Sonia Megías. Una pieza interpretada por la Banda Municipal de Alicante, que busca impactar de una manera profunda en la visión de la audiencia y que evoluciona y progresa constantemente durante toda la proyección.

Qué es el cubo de Metatrón

El cubo de Metatrón es un cuerpo geométrico formado por 13 círculos compuestos en forma de estrella, y por las setenta y ocho líneas que unen cada uno de sus centros. Si lo concebimos en 3D, en su estructura contiene todas las figuras geométricas presentes en la creación del universo y, entre ellas, los cinco poliedros llamados ‘sólidos platónicos’, que son las únicas formas que se encuentran en la naturaleza y cuya regularidad y simetría son perfectas.

Sus estructuras responden a tres tipos de simetría: la central, con un mismo centro de simetría en las cinco figuras, la axial, respecto a sus ejes y la especular, con respecto a una serie de planos. A lo largo de los siglos, el cubo de Metatrón ha despertado un enorme interés desde las distintas miradas del saber y el conocimiento, así como desde el punto de vista místico y religioso. Su nombre viene de las creencias judeocristianas, que lo asociaban con el arcángel Metatrón, símbolo de poder, energía, armonía y equilibrio. El cubo de Metatrón fue utilizado por los alquimistas y aparece también en las escrituras cabalísticas de la época. Fue considerado un glifo sagrado capaz de exorcizar a Satán. Se dice que tiene cinco dimensiones, aunque con nuestros ojos físicos sólo seamos capaces de percibir tres.

Motivación tras el Metatrón

La geometría y la música usan las proporciones del mismo modo. Metatrón es una obra musical y plástica al mismo nivel. Su objetivo es llevar al público a un viaje de estímulos y experiencias gracias a sonidos e imágenes que están inspirados en geometrías tan complejas como las que se desarrollan dentro del cubo de Metatrón.

Desde el equipo creativo inciden: «Elegimos este cuerpo geométrico como eje del proyecto porque nos ofrecía la posibilidad de establecer un interesante diálogo entre música y matemática, o lo que es lo mismo, entre música y geometría. Nos interesaba estimular al público a que disfrutara de los juegos que se pueden establecer entre ambas disciplinas. Nos parece fascinante poder trabajar con esta figura capaz de contener en su interior todos los poliedros regulares que se encuentran en la naturaleza, por lo que es considerada un símbolo sagrado en diversas culturas y épocas.»

Respecto al apartado musical, el equipo afirma: «Nuestra motivación aumenta con el propósito de colaborar con una formación de música tan tradicional y típica de nuestra Comunidad, y es que una de las mejores bandas con las que contamos, la Banda Sinfónica Municipal de Alicante, sonará junto al vídeo de un modo totalmente valiente y distinto a lo que una banda ‘al uso’ nos tiene acostumbrados

Desarrollo de la obra

Los asistentes a la presentación del programa de World Design Capital Valencia 2022 el pasado martes 16 en el Palau de les Arts Reina Sofia conocieron la obra por segunda vez, tras su estreno en Alicante el 16 de septiembre de 2020. El Metratrón es uno de los proyectos seleccionados en las dos llamadas a proyectos realizadas por World Design Capital Valencia 2022.

Ahora analizamos sus distintas partes para diseccionar el sentido tras la música y las imágenes.

La obra Metatrón está integrada por cinco tiempos que se suceden como un proceso orgánico, cada uno sin un comienzo ni final definidos. Podríamos comparar estos cinco tiempos con los ciclos del amanecer-mañana-tarde-noche, con el añadido del centrifugado final, una suerte de agujero de gusano o vórtice espacio-temporal que acaba engullendo todo.

I. Amanecer

00:00:Del negro al punto. Desde la nada existencial, la oscuridad se concentra en un punto generador de vida. Glissando de voces hacia el agudo.

00:46: Formación de los círculos . El punto generador se replica, creando nuevas esferas de vida, que a su vez forman una red isotrópica de círculos intersectantes.Flautín, triángulo y un compás de 10/8 marcan un comienzo desde lo diminuto agudísimo. Se van sumando otros instrumentos del grupo de las maderas.

02:02: Suma de otros grupos de círculos. Nuevas redes isotópicas, creadas en otros espacios, se suman a la red central desde los cuatro puntos cardinales. Con los grupos de círculos se van sumando instrumentos, pero lo único que tocan son notas tenidas agudas. La percusión y respiraciones van marcando tímidamente el compás, como en el amanecer los pájaros ensayan su canto.

II. Mañana 

02:30 : La Gran Flor Solar. Estas nuevas redes se superponen entre sí creando la Gran Flor Solar. Continúan maderas, percusión y respiraciones. Se van agregando instrumentos, ya de registro medio, no sólo con notas largas sino con algunos acentos y notas cortas.

02:43: Apoteosis. La Flor Solar, con su fuerte magnetismo, se acerca al espectador, aportando toda su energía, su calor y su espectacular entramado estructural. Es el mediodía. La flor está en su apoteosis. Una vez mostrado su esplendor, la Flor Solar se retira mostrando al completo su enigmática red estructural. La aparición de las líneas de los círculos se traduce en unas primeras definiciones melódicas en registro medio y en escala hexatonal, ya que las flores tienen seis pétalos.

III. Tarde

03:40: Pérdidas. La flor comienza a marchitarse. Su estructura se debilita, comienza a perder elementos externos. Es el primer síntoma de su declive. Glissandi (caídas) y rebotes rítmicos.

03:58: Los trece círculos. Avanza la tarde y con ella la Flor Solar va perdiendo fuerza, intensidad y tamaño, hasta quedar reducida a los trece círculos que conforman su estructura central. Empiezan a cobrar protagonismo los instrumentos de viento-metal.

03:59: Pétalos blancos. Con una estructura más liviana, los círculos se mueven de forma coordinada en grupos independientes, a su vez van palideciendo y perdiendo su fuerza cegadora. La gran Flor Solar se descompone en pequeñas flores que giran mostrando sus recién estrenados pétalos blancos. Ritmos definidos con los instrumentos de viento-metal y percusión.

04:29: Pérdida de la circularidad. La masa de color sigue disminuyendo. Los trece círculos van perdiendo su circularidad para convertirse en hexágonos recortados. Su presencia se encuentra en mínimos. Notas tenidas, para acompañar esa desaparición.

04:45: Estrella negra. La oscuridad avanza, la luminosidad del día confirma su declive. La estrella formada por los pétalos centrales se torna negra y avanza estirando sus brazos. Solo de los instrumentos de doble caña (oboes, corno inglés, fagot) desafinados, a modo de aparición de un luto nepalí.

04:56: Giros. Comienza el duelo entre luz y sombra. La estrella negra gira intentando ocupar nuevos espacios. La luz la persigue defendiendo su espacio. Otros instrumentos se van sumando, con un contrapunto que aumenta la densidad.

05:04: Estrellas negras y movimientos tácticos. Es una batalla perdida. La sombra crece en progresión geométrica y lo invade todo. La luz ya debilitada cede ante su adversario. Sigue aumentando la densidad y también el tempo.

05:18: Triunfo de la oscuridad. La oscuridad total, después de una luz cegadora, da paso a una visión cósmica. Todo cae estrepitosamente hacia los sonidos graves.

IV Noche

05:31: El cosmos. Un azul profundo deja apreciar poco a poco una rica oscuridad. Una oscuridad repleta de centros de energía dispersos en el espacio. Graves, nota tenida. Es el negativo del momento del punto en la mañana con el flautín y los agudos. Aquí las tubas, trombón bajo, pedales de las trompas, percusión grave, dan la sensación de inmensidad del cosmos.

05:57: La alineación. Estos centros de energía buscan su lugar en el espacio. Se alinean para conseguir su posición óptima en relación con los demás centros. Pretenden una armonía global en busca de la perfección y la belleza. Cuando lo consiguen explotan en las mil y una piruetas construyendo las figuras geométricas más bellas que podemos encontrar en la naturaleza. Sobre la cama de graves, el vibráfono tocado con arco de contrabajo abre los círculos en la lejanía del cielo nocturno. Cuando aparecen los tres cometas, cada uno está representado por los platos tocados con escobillas metálicas. Los clarinetes dibujan los hexágonos, las trompetas dibujan los triángulos, los saxofones dibujan los triángulos imposibles, los clarinetes apoyan hexágonos y las trompas los círculos. Finalmente, saxofones y trompetas dibujan las estrellas de David.

V. Explosión

06:50. Triángulos y hexágonos. Las figuras comienzan a girar cada vez a una velocidad mayor. Los saxofones crecen con los triángulos, los clarinetes crecen con los hexágonos.

07:19: Fuerza centrípeta. La energía se multiplica. Cada vez hay un mayor número de centros de energía interconectados. El crecimiento es exponencial. La energía acumulada se desborda. El espacio comienza a sobrecargarse hasta tal punto, que los elementos empiezan a girar sobre sí mismos creando una brutal sobrecarga de energía que sitúa al universo en el campo de acción de un agujero negro. La imagen nos devuelve al inicio. Un vacío absoluta lo llena todo. Gran caos que llegado a un punto comienza a deglutirse, disminuyendo hasta un hilo de sonido, que es tragado por los músicos de la banda.

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